Una obra que aborda distintos estigmas en un momento de especial sensibilización
Dirigida por Zaida Alonso, la pieza reúne en escena cuerpos y biografías que, por diversas circunstancias (cáncer, VIH, discapacidad motora y auditiva, enfermedades raras o intentos de suicidio), no encajan en unos cánones sociales marcados por una normatividad excluyente. Entre la autoficción y la performance, El hambre imposible se aproxima de manera holística al concepto del estigma, cuestionando la normalidad construida en nuestra sociedad occidental y reivindicando los márgenes, una constante en la línea de trabajo de Teatro de los Invisibles.
Teatro de los Invisibles expone en El hambre imposible historias de vida marcadas por la imposibilidad de encajar en el orden establecido. En esta ocasión, con el estigma como eje principal para abordar episodios como el VIH, la discapacidad, las enfermedades degenerativas, el suicidio o el cáncer. Hablar sobre los estigmas que rodean estas condiciones se vuelve urgente en un momento en el que, pese a contar con más información que nunca, las personas con VIH siguen teniendo prohibida la entrada a países como Arabia Saudí o Sudán y el 81% oculta su diagnóstico por miedo a la discriminación, según datos de CESIDA (2024).
La pieza, a caballo entre la autoficción y la performance, podrá verse los días 19 de marzo y 9 de abril de en Teatro del Barrio
En el ámbito de las enfermedades raras, que afectan a más de tres millones de personas en España, el tiempo medio de diagnóstico puede superar los seis años y más del 90% no cuenta con tratamiento específico. En algunos casos, la patología ni siquiera tiene un nombre claro o una clasificación estable, lo que la deja fuera de protocolos de investigación y financiación pública, convirtiendo el deterioro en algo que se registra pero no se combate.
En cuanto al cáncer, aunque recientemente se ha regulado el derecho al olvido oncológico, este no contempla adecuadamente a pacientes en tratamiento crónico o con enfermedad avanzada, perpetuando desigualdades en el acceso a seguros, créditos o hipotecas.
A través de cuatro intérpretes (Júlia Solé, Fernando Mercè, Javier Zarapico y Zaida Alonso) y un músico en directo (Jesús Irimia), Teatro de los Invisibles se lanza a la autoficción y la performance, nuevas líneas de exploración para una compañía que, hasta ahora, se había centrado en el teatro documento.
Este colectivo artístico nació en 2017 y, desde entonces, ha logrado tener presencia en contextos escénicos relevantes como el Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid, Surge Madrid, el Festival MeetYou del Teatro Calderón de Valladolid, L’Altre Festival de Barcelona o el Certamen CENIT del Centro TNT-Atalaya de Sevilla, resultando ganador del premio a mejor espectáculo por Contención mecánica. Además, esta pieza ha sido seleccionada por la Red de Teatros Alternativos para su XXIII Circuito de Creación Escénica Contemporánea en 2025 y acaba de recibir dos candidaturas a los Premios Max 2026, en las categorías de mejor espectáculo revelación y mejor autoría revelación (Zaida Alonso)
