Recientemente ha publicado Detective Ferruchi, una novela con mucho humor y un crimen. A través de esta historia negra la autora trata de que los lectores reflexione sobre problemas de la sociedad actual, los prejuicios, el acoso, el racismo, la violencia de género
Hola Marta, bienvenida a nuestra revista. Recientemente has publicado en español Detective Ferruchi. ¿Qué te inspiró a escribir una novela negra ambientada en Galicia y cómo influyó esta región en la atmósfera de la historia?
Los lugares donde existen muchos bosques siempre generan historias y leyendas. Galicia y también País Vasco y Asturias, tienen un paisaje que es muy inspirador. Pero también una población con una personalidad diferente, moldeada por las dificultades de la orografía y las comunicaciones. Un pasado de emigración y estrechez económica, también han motivado que hoy en día existan muchas autoras y autores gallegos con mucha relevancia. Ahí están tantas poetas gallegas que son Premio Nacional, por ejemplo. Los personajes de mi novela Detective Ferruchi pueden parecer fantasiosos o extraños, pero la gran mayoría están inspirados en personas reales. Quería homenajear a las mujeres que trabajaron en las cooperativas que fabricaban para Inditex en los inicios de esta empresa que hoy es una de las multinacionales de moda más grandes del mundo. Pero también deseaba reflejar el increíble trabajo que realizan las libreras (la mayoría son mujeres), por eso uní estas dos temáticas en la protagonista.
Me gusta tener muchas libretas, muchas. Y siempre empiezo a escribir en el momento en el que tengo el título
La protagonista tiene raíces gitanas por parte de su padre. ¿Por qué decidiste abordar el tema del racismo hacia los gitanos en la trama?
Se habla mucho del racismo contra los inmigrantes y muy poco sobre un racismo contra un pueblo, una etnia, que vive entre nosotros: la comunidad gitana. Donde yo nací siempre existió un hondo racismo hacia los gitanos. Yo tenía compañeras en mi colegio y vi cómo las trataban. Es una espina que siempre he tenido clavada y por eso quería que una mujer, gitana, fuese la protagonista y la heroína de una novela. Con sus debilidades y fortalezas, como todos. Todos necesitamos referentes.
¿Cómo construiste el personaje de Sol Cortés y qué aspectos de su identidad gitana crees que marcan su visión del mundo?
He escrito el personaje de Sol Cortés desde el máximo respeto hacia la comunidad gitana. Ella es una mujer con inseguridades, pero que como cualquier otra persona, llega un momento en el que necesita dar un giro a su vida. En la novela se muestra cómo desarrolla su labor detectivesca y se va fortaleciendo, adquiriendo seguridad. Tiene miedo a ser feliz porque piensa que no lo merece o durará poco y prefiere no arriesgar. Su enfermedad también es una circunstancia que la condiciona mucho. Pero es también una mujer que logra superar estos sentimientos, todos los hándicaps con los que ha nacido y crecido. Es una mujer que amaba a su padre, lo echa mucho de menos. Ese carácter de fuertes lazos familiares, el respeto a los mayores, son aspectos muy importantes para el pueblo gitano.

En el libro presentas una variedad de personajes. ¿Cómo fue el proceso de desarrollo y entrelazado de sus historias?
Existen muchísimos personajes en esta novela, más de sesenta. Tuve que anotarlos todos en un cuaderno. Con toda intención quería mostrar algunos de ellos con características muy concretas, sorprendentes. Puedes pensar que son inventados, pero la realidad siempre supera a la ficción, es una gran verdad. En el rural existen personas extraordinarias, con unas personalidades fuera de lo común, incluso mágicas, que me fascinan desde niña. Te cuento un ejemplo. Una mujer de un pueblo al lado del nuestro venía muchas veces de noche a robar berzas a un terreno de mi abuelo, hace muchos años. Él un día la esperó de noche y le dijo: puedes venir a robar, pero no siempre a mis tierras. Él sabía que ella era muy pobre y no le prohibió ni la amenazó por robarle, solo que robase también a los demás, que se repartiese para que no le tocase siempre a él. Eso a mí me resulta increíble. Esa forma de entender el mundo. Me encanta reflejar esas personalidades de los gallegos. Entrelazar unhas historias con otras fue sencillo al tener una estructura central, la investigación, que me permitía ir revelándolas a medida que la protagonista iba conociendo a los vecinos y vecinas y los iba interrogando.
¿Qué desafíos encontraste al tratar un tema social tan delicado como el racismo dentro del género de novela negra?
No es lo habitual en una novela negra, y mucho menos que la protagonista sea gitana. Pero creo que este género tiene que renovarse e innovar. Seguramente yo cometa errores e incurra también en prejuicios, de los que es muy difícil liberarse, al perfilar a mi protagonista. Mi mayor temor era ofender. A mí me encanta la novela negra pero creo que hoy en día debe aportar más cosas, aprovechar esta estructura que es quizá la que tiene más tirón entre las lectoras, para reflejar nuestra sociedad actual. Aportar un contexto de reivindicaciones, denuncias, problemas sociales. La trama negra no puede ser ajena a la sociedad que la rodea ni a sus problemas. Y tratar un tema delicado puede conllevar que te equivoques, pero es la forma de aprender. Y denunciar.
Con Detective Ferruchi he querido homenajear a las mujeres que trabajaron en las cooperativas que fabricaban para Inditex en los inicios
¿Crees que la literatura puede contribuir a cambiar la percepción social hacia los gitanos y otras minorías?
En los últimos meses he leído varias entrevistas y artículos en prensa sobre personas gitanas que contaban su lucha para tener una formación, los prejuicios a los que se enfrentaron. Un joven que se convirtió en farmacéutico, una abogada…Mujeres y hombres que han logrado romper muchos techos de cristal y que, con mucho esfuerzo, se han convertido en los primeros de sus familias en tener unos títulos académicos y ser referentes para su comunidad. Eso es fundamental. La literatura tiene que ser un medio, no el único, a través del cual se acerquen otras culturas. Se teme lo que no se conoce. Pues conozcámonos. Lograr que te identifiques con un personaje de una etnia, ver cuántas cosas tenemos en común, comprender otras culturas, significa madurar intelectualmente y ser una sociedad mejor. La literatura tiene que ser uno de esos medios para lograrlo.
¿Qué mensaje principal te gustaría que los lectores se llevaran tras leer Detective Ferrucci?
Ante todo es una novela con mucho humor y un crimen, es decir, es entretenimiento y quiero que les resulte entretenida y lo pasen bien. Pero a través de esta historia negra trato de que la persona lectora reflexione sobre problemas de la sociedad actual, los prejuicios, el acoso, el racismo, la violencia de género.
¿Puedes compartir alguna anécdota personal o experiencia que te haya ayudado a dar realismo a los personajes y situaciones del libro?
He nacido en el medio rural, en una casa en medio del monte, en una aldea de una decena de viviendas, dentro de una familia dedicada a la agricultura y la ganadería, una familia muy humilde que construyó un cuarto de baño en casa poco antes de que yo naciese.Este contexto ha sido determinante en mi aprecio por los personajes del mundo rural, es el mundo que mejor conozco aunque ahora viva en una ciudad. En la novela se relata por ejemplo un caso que las lectoras creen que es invención y no es así: es una mujer que tiene un altar, con una foto enmarcada y flores alrededor, y resulta que el santo al que le reza es…el expresidente del Gobierno gallego Manuel Fraga. Esa mujer existe y es familiar mía, además.
Marta, ¿cuál es tu rutina de escritura diaria?
Confieso que me falta disciplina. Me gustaría ser como muchas autoras y autores, de los que leo que escriben desde las ocho de la mañana, y tienen una rutina fija y estricta. Yo no. Escribí Detective Ferruchi por las tardes.Por las mañanas me cuesta más, me gusta dedicarlas a leer, apuntar ideas, etc.
¿Me podrías decir un libro o autor de novela negra que te haya marcado especialmente?
Siempre me he confesado enamorada platónicamente de Manuel Vázquez Montalbán. Su personaje de Carvalho es fantástico, fue pionero en España. Pero además era periodista, escribía de gastronomía, era un poeta buenísimo, recopiló todo el cancionero catalán. Le gustaba experimentar con la escritura, no tenía miedo a romper reglas. Tiene novelas que no me gustan pero aún así aprecio ese continuo deseo de innovar. Le interesaba todo. Me gusta ese tipo de autor total.
Haber nacido en un entorno humilde y rural para mí es una de las bases de mi escritura. De este mundo extraigo muchos personajes
¿Prefieres escribir de día o de noche?
¡De día! La noche, para dormir. Y para leer libros.
¿Algún personaje que te haya costado especialmente desarrollar?
Me cuesta, en general, describir acciones y pensamientos de personajes, digamos, malvados. Narrar acciones violentas contra una mujer, también.
¿Qué consejo le darías a alguien que quiere iniciarse en la novela negra?
Además de leer este tipo de género, desde los clásicos hasta los autores más actuales, y fijarse en las estructuras y cómo finalizan cada capítulo, de forma que desees seguir leyendo, les aconsejaría innovar en este género. Aportar algo más, no solo la trama negra.
¿Qué emociones predominan en ti cuando terminas una novela y la compartes con el público?
Cuando sale a la venta pienso dos cosas: espero que guste, que interese, que lo haya contado de forma que atraiga; pero también tengo la cabeza en otra historia. Después de tantas revisiones y correcciones, una vez que está todo listo y sale al mercado, ya quiero ponerme con otra cosa.
¿Cómo influyen tus vivencias personales en la creación de los personajes y las tramas?
Mucho. Como comentaba, haber nacido en un entorno humilde y rural para mí es una de las bases de mi escritura. De este mundo extraigo muchos personajes. Creo que no está suficientemente explotado el noir rural, da mucho de sí. También mi profesión como periodista influye mucho. Personajes que he conocido en mi trabajo también figuran en mis historias. Una vez leí una entrevista a un escritor famoso, no sé si sería Llamazares, que decía que un autor habla de sí mismo en los personajes que describe, en el paisaje que escoge…En cada elección, incluso cuando inventa, está contando quién es, de dónde viene.
El próximo mes de mayo sale a la venta mi segundo libro infantil. Me encanta escribir uno para niños entre novela y novela, me lo paso muy bien
¿Hay alguna historia o personaje que te haya marcado especialmente y que te cueste dejar atrás?
Me encanta esta pregunta. Cantoná, uno de los personajes centrales de esta novela, está inspirado en un hombre que vivió hace muchos años en mi ciudad, un hombre muy peculiar que se levantaba a las seis de la tarde y se iba de local en local. En uno hubo una agresión con disparos. Salió en la prensa. Era todo un personaje. Y en mi primera novela cuento algo que nunca he podido olvidar: como periodista entrevisté a una madre cuando habían pasado veinticinco años de la desaparición de su hija. Nunca supieron qué pasó con ella. Estuve en su casa y me enseñó su habitación. Estaba exactamente igual que el último día que durmió allí. Ella siempre pensó que la mató su novio. Salí llorando de allí, conduje mi coche hasta la ciudad llorando, lloré de noche y al día siguiente. Ella murió hace poco. Nunca se supo qué pasó con su hija.
¿Cómo gestionas el bloqueo creativo o los momentos de inseguridad durante el proceso de escritura?
No puedes obsesionarte porque es peor, forzarte te bloquea más. Si un día no eres capaz de escribir nada, pues lees un libro. Siempre acaba llegando un momento en el que de repente se te ocurre todo, escribes rápido, todo fluye.
¿Tienes algún ritual o manía antes de sentarte a escribir?
Me gusta tener muchas libretas, muchas. Y siempre empiezo a escribir en el momento en el que tengo el título.
¿Cómo te afecta emocionalmente investigar temas oscuros o violentos para tus novelas?
Fatal. Como ya comenté, me cuesta muchísimo describir la violencia contra la mujer. Me he impuesto una norma: nunca mataré a una mujer en una novela. Ya hay suficientes mujeres asesinadas, víctimas de violencia machista. Sin embargo, sí me gusta la investigación relacionada con la criminalística, eso no me afecta. Puedo leer perfectamente sobre una autopsia, sobre las moscas que se acercan a un cuerpo cuando éste aún está agonizante y dejan sus huevos en la nariz y otros lugares húmedos y protegidos. Eso no me da ninguna impresión.
¿Cuáles son tus fuentes de inspiración fuera de la literatura?
El cine y las antiguas series de televisión me influyen mucho. Por ejemplo, Se ha escrito un crimen, como decía, me ha influido en Ferruchi.
Para finalizar, ¿ me puedes decir algo de tus próximos proyectos?
El próximo mes de mayo sale a la venta mi segundo libro infantil. Me encanta escribir uno para niños entre novela y novela, me lo paso muy bien. Tengo una novela, de adultos, también de trama negra y con humor, ya terminada. Y actualmente estoy escribiendo otra, de corte histórico.
