Recientemente ha publicado Tocata y fuga para una gran balada. Si usted no quiere perder la cordura el autor le recomienda no comenzar la lectura.
Hola Javier, bienvenido a nuestra revista. Recientemente has publicado Tocata y fuga para una gran balada, ¿qué nos puedes contar sobre el libro
Como bien sabes se trata de la tercera novela que escribo. Cada una de ellas se puede leer de forma independiente, pero algunos de los personajes suelen coincidir. Antes de iniciar esta “aventura” consulté con mi hija la idea principal de la novela. Necesitaba tener la opinión de alguien muy cercano para saber si la disparatada trama que se me acababa de ocurrir era merecedora de contarse. A mí, a priori me pareció algo muy arriesgado, pues las tramas que escribo siempre van en la misma línea, que a mis personajes (con la que los lectores suelen empatizar) son personas reales, a los que a lo largo de la novela les comienzan a suceder cosas que al final parecen disparatadas, de ahí el éxito entre los seguidores, que necesitan algo irreal para alejarse de los problemas diarios.
La historia que se narra en Tocata y Fuga se desarrolla en cuatro terrenos diferentes, cada uno es el mundo que rodea a sus personajes, que son familiares o amigos, es decir, las situaciones de cada uno que interactúan con los otros teniendo un misterio asombroso en cada caso que conecta con un único final.
En esta novela además se da el hecho secuencial que para recrear mejor la historia y conectar mejor con su trama la he escrito prácticamente en horas nocturnas, sucede en esos momentos mágicos de la noche cuando un ruido extraño o una ráfaga de aire te pone los pelos de punta.
¿Cómo surge la idea principal de tus historias?
Cuando termino una novela me ronda en la mente una gran pregunta y es la siguiente: ¿Qué pasaría con estos personajes si ocurriera esto? De ahí me empiezan a fluir cantidad de ideas que suelo plasmar más adelante en una hoja de papel.
¿Eres más de planificar la trama o prefieres dejarte llevar por la inspiración?
La historia general la tengo clara y es cuando la comienzo a escribir. Otra cosa es lo que sucede luego con los personajes, esos a veces son indomables y van surgiendo de la inspiración del momento.
Generalmente mis tramas y argumentos exageran situaciones, pero no por ello las he tenido que vivir, forman parte de mi universo imaginativo
¿Qué importancia das a la ambientación y el escenario en tus novelas?
Mucha, por eso escribo sobre mi ciudad. Para mí es importante que los personajes se muevan por las calles de mi ciudad, les salgan días chungos de lluvia y puedan disfrutar de la playa, no me veo escribiendo sobre escenarios que nunca he pisado.
¿Cómo desarrollas a tus personajes?
Cada uno suele tener una personalidad, a veces me fijo en gente conocida que en algún momento se me ha cruzado en la vida y de alguna forma me ha impactado. Luego suelo tender a exagerar alguna característica, bien sea física o mental.
¿Utilizas experiencias personales o anécdotas reales en tus relatos?
No, salvando las posibles interacciones con personas que he desarrollado en el punto anterior, generalmente mis tramas y argumentos exageran situaciones, pero no por ello las he tenido que vivir, forman parte de mi universo imaginativo.
¿Qué crees que diferencia la novela negra de otros géneros de misterio o policiacos?
Nunca he tenido muy claro como definir mis novelas. En algún punto hay que encuadrarlas, pero partiendo del misterio y de situaciones extrañas a veces la trama cruza diversas fronteras, Tocata y Fuga puede ser un buen ejemplo de lo que digo.
¿Cómo ves la evolución de la novela negra en España y a nivel internacional?
Es una fuente inagotable de autores e historias. El éxito de la misma pienso que radica en que los lectores quieren verse atrapados por historias que les produzcan un impacto emocional.
Para mí el mayor reto no es el desarrollo de la novela, si no las malditas correcciones, cada vez que revisas los textos ves mejoras que puedes hacer, fallos, etc que a veces vuelve tedioso el proceso. Francamente hay un momento en el que dices: Basta, hasta aquí he llegado y pasas página
¿Crees que la novela negra refleja la sociedad actual?
La novela negra lleva existiendo desde hace más de cien años, en cada periodo se ha ido adaptando a los gustos y necesidades de sus lectores, por lo tanto, creo que sí, que la novela negra actual da de comer las mentes de la sociedad de hoy. En nuestros días por ejemplo, se lleva lo explícito, es un aspecto que algunos de mis lectores agradecen de mis escritos, no les gustan las novelas en las que prácticamente te explican como el malvado descuartiza a una víctima, a mí me gusta ser más sutil, y concedo cierta inteligencia al lector para que ponga sus propios límites en lo que está leyendo.
¿Qué temas recurrentes te gusta explorar en tus libros?
Me fascinan algunas cualidades que tienen mis personajes, pienso el impacto que en mi juventud tuvieron algunos programas de radio y comics que leí. Por ejemplo, Iker tiene la capacidad de una memoria fotográfica. Eso es raro, pero no tanto como para que el lector piense que se trata de otro género. Su amigo Fran a su vez, siempre ha tenido una sensibilidad especial con el más allá, el tener una hermana gemela con la que poder comunicarse telepáticamente en situaciones concretas es un recurso maravilloso en la novela. Laura es la inteligencia pura e Idoia, nuestra inspectora de policía, es una justiciera moderna llevada al extremo.
¿Cuál ha sido el mayor reto al que te has enfrentado como escritor de novela negra?
Tal y como te comentaba, no tengo tan claros los límites entre novela negra o thriller psicológico, tiendo a pensar que mis novelas a veces entran en uno u otro género y que esto se va repitiendo a lo largo de la historia. Esta tercera novela me ha vaciado psicológicamente, francamente no me había sucedido con las dos anteriores. Para mí el mayor reto no es el desarrollo de la novela, si no las malditas correcciones, cada vez que revisas los textos ves mejoras que puedes hacer, fallos, etc que a veces vuelve tedioso el proceso. Francamente hay un momento en el que dices: Basta, hasta aquí he llegado y pasas página.
¿Alguna vez has tenido el síndrome de la página en blanco? ¿Cómo lo superas?
No, una vez que tengo en mi cabeza encuadrada la historia comienzo a escribir y no paro hasta la última frase. Tengo un truco que es comenzar un capítulo con un par de frases y dejarlo para el día siguiente y esas horas de relax voy dando vueltas a como seguir la trama desde el punto en el que lo dejé.
No me considero un autor de novela negra puro, intento escarbar en la mente de mis personajes, los cuales van creciendo a lo largo de la novela con una vida propia
¿Qué es lo que más disfrutas del proceso de escritura?
Cuando se me ocurre un giro inesperado en los acontecimientos, es la sensación de leer lo que has escrito y pensar que es tan bueno que ha debido ser otro al que se le ha ocurrido esa idea.
¿Tienes alguna anécdota curiosa relacionada con los lectores o la publicación de tus libros?
Hay gente que conozco desde hace tiempo y ahora se dirigen a mí por el pseudónimo de mis novelas, me cambian el apellido por Klàver, hasta cierto punto es divertido pensar que el autor se ha comido a la persona que hay detrás.
¿Qué te motivó a empezar a escribir novela negra?
La propia realidad, abres el periódico o ves los programas de sucesos y te seduce la idea de pensar que existen otras vidas donde su mundo viene marcado por la violencia y los actos criminales. La mente humana está preparada para solucionar problemas, para posicionarse ante los hechos de un crimen e intentar averiguar por qué se ha producido, y por supuesto, entender no sólo el crimen sino ser más listo que la policía para encontrar al criminal que lo cometió.
Tal como decía no me considero un autor de novela negra puro, intento escarbar en la mente de mis personajes, los cuales van creciendo a lo largo de la novela con una vida propia. Algunos son malos, pero malos de verdad, otros sin embargo se ven atrapados en una realidad que no esperaban. Intento ser sutil, y sobre todo, escaparme de temáticas criminales y sangrientas que poco aportan ya al experimentado lector de este tipo de novelas.
¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto actualmente?
Tengo un par de ideas, de hecho, comencé a escribir dos capítulos de una nueva obra, pero debo reconocer que debido a los últimos acontecimientos políticos y geo estratégicos a nivel mundial me han llevado a parar con la intención de tomarme un tiempo para reflexionar si dicha idea se ha quedado obsoleta.
