Daniel Ramírez García-Mina, periodista y escritor. Trabaja en Onda Cero, en el programa de Carlos Alsina, y como redactor jefe en El Español. Ha escrito el prólogo de la novela del escritor Manuel Iribarren Las paredes ven.
Hola Daniel, bienvenido a la revista y muchas gracias por charlar con nosotros sobre la novela de Manuel Iribarren, Las paredes ven.
Daniel, recientemente se ha publicado la novela de Manuel Iribarren, Las paredes ven, y tú has escrito el prólogo, ¿cómo fue el proceso de escritura?
Las paredes ven es la última novela de Manuel Iribarren publicad en vida. Es un thriller medio psicológico, medio policiaco. Manuel Iribarren es un premio nacional de literatura totalmente olvidado y que con el Grupo Almuzara estamos procediendo a su recuperación porque creemos que es un autor muy interesante, de gran prosa, de un lirismo controlado, muy eficaz y bueno, y que representa una etapa de la historia. Es uno de los escritores de más talento de la llamada generación del 36 y esta novela Las paredes ven se publica a principios de los. 70, tras quedar finalista del premio Blasco Ibáñez, que es el premio que creó el gran escritor Blasco Ibáñez; dejó a su muerte; unos fondos para crear este premio. El premio de ese año lo ganó José María Pemán, y la novela de Iribarren queda finalista. A Pemán le gustó tanto la novela que dijo que le parecía injusto que no se publicara y Pemán entregó el dinero de su premio para financiar la publicación de Las paredes ven.

¿Cómo fue el proceso de escritura del prólogo?
Han sido muchos años disfrutando la lectura de Manuel Iribarren. Mi intensa relación con la familia, con los hijos y con los nietos me ha permitido tener acceso a su biblioteca y a su correspondencia, también a material inédito, porque recordemos que este proceso de recuperación de la figura empieza con El miedo al mañana, que es la novela que estaba inédita y que se publicó el año pasado.
El proceso de escritura del prólogo ha sido apasionante. Bucear en la biblioteca de un escritor que ha tenido tanta relación con personas tan relevantes del mundo de la literatura como su íntimo amigo Gregorio Marañón, Jacinto Benavente, que fue una especie de padrino literario suyo a la llegada de Iribarren a Madrid desde Pamplona, Miguel Delibes, con quien también sintió afinidad.
¿Cuál fue el principal desafío al intercambiar la esencia del libro en el prólogo?
Bueno, el principal desafío era sobre todo dar a conocer a Iribarren, es decir, hacer un texto justo y ecuánime sobre lo que significó Iribarren.
¿Qué aspectos de la obra del autor encontraste más fascinantes para destacar en el prólogo?
La historia que te he contado de Pemán y luego la vida misma del autor es muy interesante, toda esa generación que está haciendo sus primeras armas literarias y todo se ve truncado por la por la guerra.
Sabemos que eres amigo de los nietos de la familia Manuel Iribarren, ¿con fluye amistad ahora abordar la escritura del prólogo?
Lo haces con más cariño del normal por la generosidad que han tenido conmigo, y por el cariño y la amistad que yo tengo con ellos. Pero es verdad que ellos me han dado siempre total libertad para escribir la semblanza de Manuel Iribarren. Han sido muy respetuosos en ese sentido. Nunca me han pedido que engrandeciera o ensombreciera algo. La verdad que he tenido total libertad a la hora de trabajar, y eso ha sido un lujo.
En ese sentido, también es muy importante la labor de recuperación que hace el Grupo Almuzara que, apuesta por estos autores, sabiendo que no son un gran atractivo desde el punto de vista económico, y hacen esa labor de rescate tan importante con la que estamos tan agradecidos.
¿Cuál primer el primer libro que leíste?
Yo te diría que dejando a un lado los cuentos que todos leemos de niños, yo te diría que, con uso de razón, los primeros libros que leí fueron los libros de Enid Blyton.
Enid Blyton sigue siendo una de mis escritoras favoritas y paralelamente me crie con los cómics de mi padre, que eran los cómics del Jabato y del Capitán Trueno.
¿Qué son para ti los libros?
Pues una herramienta de defensa, de crecimiento, de disfrute. Los libros nos hacen ciudadanos más civilizados, más consecuentes, más coherentes, más vulnerables frente a la demagogia de determinados poderes. Los libros son fundamentales.
¿Nos podrías decir tu escritor o escritores favoritos?
A esto no soy capaz de responder, la verdad, porque tendría que hacer una lista interminable.
¿Qué personaje de un libro le hubiera gustado conocer?
El escritor que protagoniza Las paredes ven, me hubiera gustado mucho conocerlo, porque además es un alter ego de Manuel Iribarren, y me habría encantado conocer a Manuel Iribarren.
¿Tiene alguna manía a la hora de escribir?
No, porque al ser periodista escrito en todos los sitios y en todas las posturas posibles.
¿Tu sitio y momento preferido para leer y escribir?
Es tan vertiginosa la vida en un periódico que en cuanto enganchas un momento para leer un rato, sea el sitio que sea, lo disfruto, lo disfruto mucho y para escribir lo mismo.
Daniel Ramírez García-Mina (Pamplona, 1992) es periodista y escritor. Trabaja en Onda Cero, en el programa de Carlos Alsina, y como redactor jefe en El Español. Ha publicado seis libros de no ficción, un género en el que también podría encuadrarse su poesía: la mirada cercana a lo que sucede. La Buena Prensa lo nombró «periodista más completo» por sus entrevistas y reportajes.
Su primer poemario se tituló Es sólo vivir (Aguilar, 2021). Después, publicó Tus canciones y las mías (Aguilar, 2024). En Salvoconducto-19 (Renacimiento, 2020), trazó una crónica sobre la pandemia. Antes, dedicó paso marcial (2016) a investigar la trayectoria de su abuelo, médico entre 1936 y 1939. En La otra vuelta del camino (Ipso, 2018), siguió las huellas de Pío Baroja. Eusebius, capitán de la Nave de Baco (Renacimiento, 2019), es un retrato de la música en los años de la Guerra Civil. Brindó Porque somos Osasuna (Ken, 2020) a su equipo favorito.
