Descripción
La editorial Almuzara ha anunciado la publicación de Demasiado tarde para huir, la nueva novela negra de Ignacio del Burgo, caracterizada por su estilo narrativo elegante y su tensión psicológica, además de una meticulosa recreación histórica. La historia se desarrolla en Los Ángeles y Londres durante la década de 1930, un período convulso marcado por el aumento del crimen organizado, la emergencia de totalitarismos y un clima internacional de desconfianza que presagiaba la guerra.
El protagonista, Jack Murphy, es un detective privado que arrastra las secuelas de la guerra, desengaños amorosos y un cinismo que oculta su fragilidad. Su misión inicial de localizar a una artista desaparecida en Londres se transforma en una intrincada red de espionaje, pasiones peligrosas y lealtades traicionadas. A lo largo de la trama, Murphy no solo debe confrontar adversarios que operan desde las sombras, sino también sus propios miedos relacionados con el compromiso y la posibilidad de redención.
Demasiado tarde para huir rinde homenaje a los clásicos del hard-boiled, evocando a escritores como Hammett y Chandler, pero a la vez presenta una perspectiva más contemporánea, adentrándose en la psicología de los personajes con un enfoque introspectivo. La narrativa, rica en intriga, evoluciona sorprendentemente, iniciándose como un caso que aparenta ser convencional y convirtiéndose en una compleja trama de espionaje donde la identidad de los personajes no es lo que parece.
Sobre el autor
IGNACIO DEL BURGO (Pamplona, 1973) es abogado y asesor de empresas. En su faceta de escritor, ha publicado las novelas La conspiración del Temple (2000), Asedio (2002), Cae la noche sobre La Habana (2023), El trono en llamas (2024) y Demasiado tarde para huir (2025). El eco de la culpa es su primera obra de teatro.
El autor nos habla de 'Demasiado tarde para huir'
Ignacio del Burgo ha publicado la novela negra Demasiado tarde para huir con la editorial Almuzara, una obra de estilo clásico que destaca por su atmósfera intensa, ironía y creciente tensión, rindiendo homenaje a los maestros del género. En una entrevista, del Burgo explica que su objetivo era crear una historia en la que el conflicto moral fuese tan relevante como la trama, reflejando las luchas internas del protagonista, Jack Murphy, un personaje marcado por sus heridas y contradicciones.
El autor señala que su principal desafío fue equilibrar la intriga con la profundidad emocional de Murphy, evitando una narrativa compleja en favor de una claridad que permitiera explorar sus emociones y motivaciones. Para él, la novela negra debe reflejar las sombras de la sociedad, sin protagonistas heroicos, enfatizando la moral ambigua y creando una atmósfera densa y creíble. Utiliza detalles sutiles y diálogos inspirados en las películas clásicas de detectives, buscando que el suspense derive de la revelación gradual de información y de las dudas del protagonista.
Del Burgo revela que su proceso de escritura requiere silencio y concentración total, prefiriendo las noches para escribir. En cuanto a los personajes, el autor trabaja desde contradicciones internas e historias que expliquen sus cargas emocionales. Un personaje recurrente en su obra es Linda Sasiola, inspirado en una pianista real, cuya desaparición es crucial para la trama de «Demasiado tarde para huir».
El autor comparte que hay un reflejo personal en Murphy, aunque no es un alter ego, y que su caracterización presenta una mirada irónica. Además, destaca el atractivo perdurable de la novela negra al explorar las sombras de la condición humana y las verdades incómodas que presenta. En su narrativa, la década de los treinta es un contexto que le interesa, representando un periodo lleno de tensiones que presagian una fractura histórica.
Ignacio del Burgo menciona su deseo de continuar explorando el género negro clásico y está trabajando en una nueva novela ambientada en el siglo XVII, que abordará la brujería y la Inquisición en el contexto de una investigación criminal. Entre sus respuestas rápidas, destaca «El halcón maltés» como su novela negra favorita y a Philip Marlowe de Chandler como su detective literario preferido, mostrando su aprecio por la versatilidad del género y la profundidad que puede alcanzar en diversas ambientaciones.