{"id":8626,"date":"2023-04-13T13:23:23","date_gmt":"2023-04-13T13:23:23","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/?p=8626"},"modified":"2023-04-10T13:26:32","modified_gmt":"2023-04-10T13:26:32","slug":"la-libertad-de-casilda-homenaje-a-ada-lovelace","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/?p=8626","title":{"rendered":"La libertad de Casilda,  homenaje a Ada Lovelace"},"content":{"rendered":"\n<p>Una espesa niebla envolv\u00eda a la ciudad de Londres. Casilda tuvo que apoyarse en su primo Oliver para no tropezar al bajar del carruaje; un fr\u00edo extra\u00f1o le recorri\u00f3 el cuerpo produci\u00e9ndole un estremecimiento que afortunadamente no noto ninguno de sus acompa\u00f1antes. La comitiva hacia la casa de la condesa de Miracle la inicio su padre, el Duque de Denson, seguido de su madre, su t\u00eda Eulalia, y su primo Oliver.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda comenzado la temporada de bailes en Londres, y Casilda, como joven casadera ten\u00eda que asistir a estas fiestas, estaba en el mercado del matrimonio. Cada d\u00eda detestaba m\u00e1s tener que asistir aquellos tediosos bailes en los que se sent\u00eda como mera mercanc\u00eda. Se despreciaba a s\u00ed misma y a sus padres por obligarla a participar en aquel mercadeo que llamaban conseguir un buen partido como marido, y a ella, por participar en esa pantomima regalando su mejor sonrisa fingida a los caballeros que ten\u00eda en su carnet de baile.<\/p>\n\n\n\n<p>Casilda no sab\u00eda qui\u00e9nes le resultaban m\u00e1s repelentes, si los jovencitos petimetres que se cre\u00edan que eran el ombligo del mundo por ser joven, algunos agraciados f\u00edsicamente, y pertenecer a familias ricas e influyentes con t\u00edtulo nobiliario, o aquellos caballeros que casi le doblaban la edad, y que lo que buscaban era una mujer con la que engendrar su heredero leg\u00edtimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un criado vestido con sus mejores galas, les tomo los abrigos y los acompa\u00f1o al gran sal\u00f3n; un calor sofocante los recibi\u00f3 y a Casilda se le hizo casi insoportable respirar aquel aire. El sal\u00f3n estaba perfectamente iluminado, la orquesta hab\u00eda comenzado a tocar, y colocadas estrat\u00e9gicamente, hab\u00eda varias mesas con alg\u00fan que otro refrigerio, adem\u00e1s de ponche para las damas y bebidas alcoh\u00f3licas varias para los caballeros. Unos elegantes floreros con peonias y hortensias rosas y azules le confer\u00edan un toque de elegancia y frescura al sal\u00f3n de baile. La condesa de Miracle era famosa por su buen gusto en la decoraci\u00f3n de sus diferentes propiedades repartidas por toda Inglaterra. Una suave caricia en el hombro hizo a Casilda volver a la realidad, y saludar con cortes\u00eda a la anfitriona de la fiesta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Casilda, querida, est\u00e1s arrebatadora esta noche. Seguro que hoy consigues un pretendiente con propuesta de compromiso.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Muchas gracias, contesto Casilda con una t\u00edmida sonrisa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/casilda.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8628\" width=\"422\" height=\"636\" srcset=\"https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/casilda.jpg 563w, https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/casilda-300x452.jpg 300w, https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/casilda-64x96.jpg 64w, https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/casilda-199x300.jpg 199w\" sizes=\"(max-width: 422px) 100vw, 422px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u2014Pero pasad \u2014dijo Dorotea, al tiempo que se cog\u00eda del brazo de Lady Denson y Lady Eulalia.<\/p>\n\n\n\n<p>Casilda comenz\u00f3 a caminar detr\u00e1s aquella mujer vivaracha y parlanchina mujer que era su anfitriona, y que hab\u00eda secuestrado a su madre y su t\u00eda durante toda la noche; sin lugar a dudas tendr\u00edan mucho de lo que cotillear.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa sensaci\u00f3n de ahogo volvi\u00f3 otra vez a Casilda, miro el sal\u00f3n repleto, y se sinti\u00f3 angustiada y fuera de lugar. Se sent\u00eda sin fuerzas para seguir fingiendo. No quer\u00eda estar all\u00ed sosteniendo conversaciones insustanciales con las muchachas de su misma edad, que estaban all\u00ed con el \u00fanico prop\u00f3sito de cazar marido. Esa noche se le hac\u00eda insufrible solo pensar en los interminables bailes en los que se sent\u00eda observada con un mero trozo de carne listo para ser comprado.<\/p>\n\n\n\n<p>Corr\u00eda el a\u00f1o 1891, Casilda quer\u00eda ir a la universidad, cursar la carrera de matem\u00e1ticas y ser una mujer independiente, viajar\u2026 Pero eso solo lo sab\u00eda ella, jam\u00e1s se le ocurrir\u00eda compartir esto con sus padres. La tachar\u00edan de loca, y la enviaran al campo con la t\u00eda Geltr\u00fa hasta que se le pasaran esas ideas locas. Sus padres no pod\u00edan enterarse de que su escrito favorito era Oscar Wilde, y que sent\u00edan una profunda devoci\u00f3n por Ada Lovelace<sup>[1]<\/sup>. Casilda se preguntaba porque su madre no pod\u00eda ser como la de Ada Lovelace, y ayudarla a cultivar esa pasi\u00f3n que sent\u00eda por las matem\u00e1ticas y fomentar las ansias de aprender.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Son mi pasi\u00f3n, sin embargo, aqu\u00ed estoy, en un sal\u00f3n repleto de insulsos mentecatos que me ven como un trozo de carne que est\u00e1 en venta. Casilda se tap\u00f3 inmediatamente la boca con la mano y sinti\u00f3 como el rubor sub\u00eda hasta sus mejillas. No se explicaba c\u00f3mo hab\u00eda dicho algo tan inapropiado, y adem\u00e1s a un desconocido.<\/p>\n\n\n\n<p>Casilda no hab\u00eda nacido para estar a la sombra de un hombre que decidiera todo sobre su vida, y que su vida se circunscribiera a ser madre y esposa. Solo de pensarlo se le revolv\u00eda el est\u00f3mago, y, sin embargo, all\u00ed estaba, en un sal\u00f3n repleto de extra\u00f1os que le produc\u00edan un inmenso hasti\u00f3. De estos oscuros pensamientos la sacaron una firme voz que le ofrec\u00eda un refrigerio. Casilda, al girar la cabeza, se encontr\u00f3 con un joven que sosten\u00eda una bandeja. Con desgana tomo un refresco y sin mirarlo le dio un sorbo a la bebida, de repente noto que algo ligero como una pluma tocaba sus pies.&nbsp; Al bajar la mirada vio c\u00f3mo se posaba en el bajo de su vestido un peque\u00f1o papel todo garabateado. Apremiada por la curiosidad, recogi\u00f3 el min\u00fasculo papel y sus ojos se iluminaron al ver que aquellos garabatos eran algoritmos matem\u00e1ticos; Casilda en un primer momento se sinti\u00f3 desconcertada, no comprend\u00eda de donde hab\u00eda salido aquel papel, hasta que diviso al joven con la bandeja de refrescos alejarse. Con decisi\u00f3n, Casilda se mezcl\u00f3 entre las parejas que estaban bailando hasta alcanzar al joven.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/libertad.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8633\" width=\"423\" height=\"701\" srcset=\"https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/libertad.jpg 564w, https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/libertad-300x497.jpg 300w, https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/libertad-64x106.jpg 64w, https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/libertad-181x300.jpg 181w\" sizes=\"(max-width: 423px) 100vw, 423px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfNo habr\u00e1 perdido esto? \u2014pregunto Casilda al joven, al tiempo que mostraba discretamente el garabateado papel.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ojos del joven se iluminaron de alegr\u00eda y con perspicacia tomo el papel de la mano de Casilda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Muchas gracias, se\u00f1orita, no se imagina el favor que me ha hecho, \u00bfpero \u00bfc\u00f3mo ha sabido que era m\u00edo?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No lo sab\u00eda, pero por l\u00f3gica pens\u00e9 que era suyo, usted acaba de estar a mi lado cuando me ofreci\u00f3 el refresco, y adem\u00e1s nadie de esta sala tiene algo as\u00ed en sus bolsillos.<\/p>\n\n\n\n<p>En los labios del joven se dibuj\u00f3 una p\u00edcara sonrisa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Por lo que he podido ver, es un algoritmo matem\u00e1tico \u2014contin\u00fao diciendo Casilda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfEntiende usted de matem\u00e1ticas?, inquiero el joven extra\u00f1ado.<\/p>\n\n\n\n<p>El joven la miro con una profunda mirada cargada de curiosidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me llamo Carl, y siento la misma pasi\u00f3n que usted por las matem\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Mi m\u00e1xima ilusi\u00f3n ser\u00eda estudiar matem\u00e1ticas. Soy una profunda admiradora de Ada Lovelace.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Aqu\u00ed no podemos hablar \u2014dijo el joven que no paraban de reclamar su atenci\u00f3n las se\u00f1oras que estaban sentadas enfrente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Cierto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Adem\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 dir\u00e1n de usted vi\u00e9ndola hablar tanto tiempo con un criado?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Eso no me importa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfLe parece un atrevimiento que la invite ma\u00f1ana a tomar el t\u00e9 en el caf\u00e9 que est\u00e1 enfrente del museo de ciencias naturales?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No me lo parece, all\u00ed estar\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda amaneci\u00f3 con un t\u00edmido sol que poco a poco fue engullido por una persistente niebla.&nbsp; Casilda se ajust\u00f3 la capa y acelero el paso. A su madre le dijo que iba a tomar el t\u00e9 con su amiga Laura, as\u00ed que el cochero la dejo en casa de Laura, y el resto del camino lo tuvo que hacer andando. Cuando llego Carl ya hab\u00eda llegado y estaba sentado en una discreta mesa junto a la ventana. Al verla se levant\u00f3, la ayudo a quitarse la capa y le separo la silla.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Perd\u00f3n por llegar tarde, pero he tenido que decirle a mi madre que iba a tomar el t\u00e9 con una amiga.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Comprendo, dijo Carl al tiempo que ped\u00eda t\u00e9 y unos pastelitos de crema.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Me llamo Casilda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Encantado de conocerla Casilda, mientras le estrechaba la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014As\u00ed que es un apasionado de las matem\u00e1ticas \u2014dijo Casilda para romper el silencio inc\u00f3modo que se hab\u00eda instalado entre los dos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Efectivamente, estoy estudiando matem\u00e1ticas, y en un futuro espero poder dar clases en la universidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ojos grises de Casilda se iluminaron al escuchar aquellas palabras, y a la vez un nudo en el est\u00f3mago hizo acto de presencia. Carl estaba haciendo lo que ella m\u00e1s anhelaba, y que no pod\u00eda hacer por el mero hecho de ser mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>Como si Carl adivinara sus pensamientos comenz\u00f3 a hablar de Ada Lovelace, mujer y matem\u00e1tica, y como cuando nadie m\u00e1s vio el potencial de la m\u00e1quina anal\u00edtica creada por Charles Babbage, Ada Lovelace, fue capaz de desarrollar el primer algoritmo con capacidad para ser procesado por ese aparato.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pero Ada Lovelace, ten\u00eda a una madre que la apoya en cultivar su intelecto \u2014dijo Casilda con tristeza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Creo que nada es imposible, solo lo que no se intenta. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Sab\u00eda que Ada Lovelace, en 1842, realiz\u00f3 su \u00fanico trabajo profesional para la revista <em>Scientific Memoirs<\/em>, que le encarg\u00f3 la traducci\u00f3n de un art\u00edculo escrito en franc\u00e9s por el ingeniero militar italiano Luigi Menabrea en el que se describ\u00eda la m\u00e1quina anal\u00edtica de Babbage<sup>[2]<\/sup>. Ada public\u00f3 el art\u00edculo con abundantes notas de su cosecha, en las cuales aportaba sus propias teor\u00edas acerca del funcionamiento de la m\u00e1quina de Babbage.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Lo conozco, adem\u00e1s de mis estudios estoy en un club de matem\u00e1ticas, donde participan profesores y alumnos de la universidad, \u00bftal vez le gustar\u00eda asistir alguna de nuestras reuniones?<\/p>\n\n\n\n<p>Casilda no daba cr\u00e9dito a lo que estaba oyendo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Le puedo asegurar que no discriminamos a nadie, todo aquel que ame las matem\u00e1ticas en bienvenido, sea hombre o mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>Casilda no pod\u00eda hablar de la emoci\u00f3n, solo acert\u00f3 a confirmar con un leve movimiento de cabeza.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/casilda-y.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8635\" width=\"423\" height=\"528\" srcset=\"https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/casilda-y.jpg 564w, https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/casilda-y-300x374.jpg 300w, https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/casilda-y-64x80.jpg 64w, https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/casilda-y-240x300.jpg 240w\" sizes=\"(max-width: 423px) 100vw, 423px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u2014Y qui\u00e9n sabe, tal vez en un futuro no muy lejano, termine cursando estudios en la universidad. Bienvenida a nuestro club.<\/p>\n\n\n\n<p>Casilda tom\u00f3 un sorbo de t\u00e9, y con una mirada cargada de gratitud miro a Carl que estaba dando un mordisco a un pastelito de crema. Por fin, Casilda sinti\u00f3 que hab\u00eda un peque\u00f1o atisbo de tomar las riendas de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00edan pasado cinco a\u00f1os desde aquella decisiva tarde. Cuando Casilda lleg\u00f3 a casa despu\u00e9s de tomar el t\u00e9 con Carl, escucho la voz de Lady Miracle. Tras dejar la capa, el sombrero y los guantes a la criada se acerc\u00f3 a la salita de t\u00e9. Sus o\u00eddos no la hab\u00edan enga\u00f1ado, su madre ten\u00eda la visita de Lady Miracle que estaba acompa\u00f1ada por un hombre mayor, que a Casilda le desagrado su presencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s del tiempo transcurrido, Casilda recordaba con total claridad todo lo que hab\u00eda sucedido. Ese caballero era el sobrino de Lady Miclare, y en el \u00faltimo baile se hab\u00eda fijado en ella. Estaban all\u00ed porque hab\u00eda decidido empezar a cortejarla. Sus padres estaban de acuerdo, y si el conde de Durham segu\u00eda con la misma opini\u00f3n sobre Casilda, se casar\u00edan en el verano.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la madre de Casilda le comunico las intenciones del conde de Durham, Casilda quedo tan horrorizada que le entraron unas fiebres que la tuvieron en la cama casi un mes. Cuando Casilda estuvo casi recuperada, y tuvo fuerzas para hablar con su madre, la informo de sus anhelos, y que entre estos no estaba casarse con un hombre que no conoc\u00eda y que le resultaba repulsivo. La madre de Casilda achaco el comportamiento de su hija a las fiebres y que a\u00fan no estaba recuperada, pero cuando la recuperaci\u00f3n fue total y vio que Casilda continuaba con esas ideas tan inapropiadas de una dama, no le quedo m\u00e1s remedio que hablar con su esposo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los padres de Casilda, hicieron odios a la opini\u00f3n de su hija y continuaron con los preparativos, aquella boda deb\u00eda de celebrarse. El conde de Durham ser\u00eda quien abrir\u00eda las puestas de la pol\u00edtica al padre de Casilda.<\/p>\n\n\n\n<p>Casilda se sent\u00eda como moneda de cambio, la desesperaci\u00f3n era su \u00fanica compa\u00f1era, hasta que en un momento de desesperanza, y como \u00faltimo recurso, le escribo a Calr. La respuesta de Calr no se hizo esperar, los dos urdieron un plan de escapar juntos para casarse, pero&nbsp; durante la huida ser\u00edan descubiertos por Lady Miracle y su sobrino, de este modo perder\u00eda el inter\u00e9s en ella<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda un esc\u00e1ndalo para su familia, pero era lo \u00fanico que pod\u00eda hacer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hac\u00eda cinco a\u00f1os que Casilda hab\u00eda huido con Carl con la intenci\u00f3n que los descubrieran. En la huida fueron interceptados, pero el resultado no fue el que esperaba Casilda. Fue repudiada por su familia, y lo \u00fanico que le quedo fue Calr, y sus libros. Despu\u00e9s de cinco a\u00f1os, y pasando muchas necesidades, logro estudiar matem\u00e1ticas, y tanto Calr como ella eran profesores de matem\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Carl y ella se hab\u00edan casado, y le part\u00eda el coraz\u00f3n&nbsp; recordar que sus padres &nbsp;se hab\u00edan negado a ir a la boda, y tambi\u00e9n a conocer a su nieta, que pronto cumplir\u00eda dos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Casilda hab\u00eda logrado su libertad, pero hab\u00eda perdido a sus padres. La intransigencia se hab\u00eda impuesto ante el amor a su hija.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-secondary-color has-text-color\"><em>Por<a href=\"https:\/\/sandraovies.com\/\"> Sandra Ovies,<\/a> relato publicado en la antolog\u00eda El Misterio del Guante Rojo<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-misterio-del-guante-rojo-700x1108.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8075\" width=\"350\" height=\"554\" srcset=\"https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-misterio-del-guante-rojo-700x1108.jpg 700w, https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-misterio-del-guante-rojo-300x475.jpg 300w, https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-misterio-del-guante-rojo-64x101.jpg 64w, https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-misterio-del-guante-rojo-190x300.jpg 190w, https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/El-misterio-del-guante-rojo.jpg 758w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>[1] Fue una matem\u00e1tica y escritora brit\u00e1nica, c\u00e9lebre sobre todo por su trabajo acerca de la computadora mec\u00e1nica de uso general de Charles Babbage.<\/p>\n\n\n\n<p>[2] Matem\u00e1tico y cient\u00edfico de la computaci\u00f3n brit\u00e1nico. Dise\u00f1\u00f3 y desarroll\u00f3 una calculadora mec\u00e1nica capaz de calcular tablas de funciones num\u00e9ricas por el m\u00e9todo de diferencias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una espesa niebla envolv\u00eda a la ciudad de Londres. 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