{"id":13588,"date":"2024-03-07T10:41:10","date_gmt":"2024-03-07T10:41:10","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/?p=13588"},"modified":"2024-03-06T10:42:35","modified_gmt":"2024-03-06T10:42:35","slug":"octavio-paz-artepurismo-e-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/?p=13588","title":{"rendered":"Octavio Paz: artepurismo e historia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El arte ha sido a lo largo de la historia una manifestaci\u00f3n, no solo de un sentimiento o visi\u00f3n de mundo del artista en lo individual, sino tambi\u00e9n un reflejo de la realidad, lo cual a veces ha implicado una vocaci\u00f3n nacionalista, una lucha reivindicatoria, moral, doctrinal e ideol\u00f3gica que busca influir en la realidad concreta. En esta \u00f3ptica, el arte no solo ser\u00eda un s\u00edntoma de expresi\u00f3n formal, sino un acto de concientizaci\u00f3n, un mensaje con pretensiones de transformaci\u00f3n de la realidad. El arte como medio, no como un fin en s\u00ed mismo. Asimismo, el artista no ser\u00eda nada m\u00e1s un ente abstracto, sino un ser concreto part\u00edcipe de una serie de s\u00edmbolos compartidos. El artista como ser individual y el artista como ser social. En tanto que mensaje, el arte har\u00eda \u00e9nfasis en el \u201ccontenido manifiesto\u201d en detrimento de la forma, es decir, la est\u00e9tica en tanto que tal. En tanto que forma, el arte aspirar\u00eda a abstraerse de sus referentes inmediatos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, a partir de las vanguardias art\u00edsticas y, sobre todo, literarias (surrealismo, expresionismo, futurismo, dada\u00edsmo, etc\u00e9tera) de principios de siglo XX, hay un fen\u00f3meno que desaf\u00eda dicha divisi\u00f3n. Estas se identificaron por la ruptura con la tradici\u00f3n, o sea, con la historicidad. El arte vanguardista ser\u00eda, seg\u00fan este planteamiento, un arte en perpetuo movimiento. Sea en formas o en contenido, las vanguardias se concibieron como un arte cr\u00edtico, es decir, fundamentalmente modern<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> El caso del poeta mexicano Octavio Paz (1914-1998) es, en este sentido, interesante, pues presenta una anomal\u00eda que resquebraja la dualidad implicada en la preponderancia de la forma (expresividad o abstracci\u00f3n) o \u00e9nfasis en el contenido manifiesto (realismo e historicidad). Poeta, ensayista y premio Nobel en 1990, Paz es autor de una obra tan compleja como vasta: en su poes\u00eda \u2013reunida en <em>Libertad bajo palabra<\/em> (1958), <em>Salamandra<\/em> (1962), <em>Ladera Este<\/em> (1969), y recogida en <em>Poemas<\/em> <em>(1935-1975)<\/em> y <em>\u00c1rbol adentro<\/em> (1987)\u2013 hay una profundidad intelectual y cierto enfoque l\u00edrico asociado a la contemplaci\u00f3n. Esto es, una obra literaria a un tiempo mental y sensor<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como la de todo fen\u00f3meno hist\u00f3rico, la figura literaria de Paz es parte de un proceso: su poes\u00eda se nutre de elementos tanto artepuristas como humanistas. Est\u00e9ticamente, su poes\u00eda mantiene un di\u00e1logo con las vanguardias europeas y la experimentaci\u00f3n formal de la primera mitad del siglo XX occidental. De este modo, la filiaci\u00f3n cosmopolita de Paz lo ubica al lado de Baudelaire, Mallarm\u00e9, T.S. Elliot, Ezra Pound, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el ensayo <em>Los hijos del limo <\/em>(1987), el cual es un libro dedicado a exponer sus reflexiones en torno a la l\u00edrica que va desde el romanticismo a la vanguardia, Octavio Paz acu\u00f1a lo que \u00e9l denomina \u201cla tradici\u00f3n de la ruptura\u201d. De naturaleza parad\u00f3jica y c\u00edclica, tal noci\u00f3n alude a la idea de que la poes\u00eda moderna (o lo moderno, en general) se constituye a s\u00ed misma como una ruptura. O viceversa: la ruptura como tal es inherente a lo moderno. \u201cUn poema\u201d, dice Paz en tal ensayo, \u201ces un objeto hecho del lenguaje, los ritmos, las creencias y las obsesiones de este o aquel poeta y de esta o aquella sociedad, pero su manera de ser hist\u00f3rica es contradictoria. El poema es una m\u00e1quina que produce, incluso sin que el poeta se lo proponga, anti-historia. La operaci\u00f3n po\u00e9tica consiste en una inversi\u00f3n y conversi\u00f3n del fluir temporal; el poema no detiene el tiempo: lo contradice y lo transfigura\u201d (p. 9). Esta concepci\u00f3n implica que los procesos hist\u00f3ricos y literarios responden a una l\u00f3gica de signos que se corresponden. Es una visi\u00f3n de mundo muy propia del romanticismo y del modernismo: \u201cAma tu ritmo y ritma tus acciones\u201d dice un soneto de Rub\u00e9n Dar\u00edo. Y en esta serie de impulsos r\u00edtmicos se va configurando una estela de referentes que, m\u00e1s all\u00e1 de la mera continuidad lineal, resultan sintom\u00e1ticos en el orden del ritmo como concepci\u00f3n estructurante y, sobre todo, significativa. Es decir, es una l\u00f3gica r\u00edtmica que se alimenta de la historia, pero que no es totalmente reductible a la historia<a id=\"_ftnref1\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Como muestra de esta dualidad conformada por el compromiso pol\u00edtico (lo hist\u00f3rico) y la aspiraci\u00f3n esteticista (el artepurismo), podemos ubicar al poema \u201cEleg\u00eda a un compa\u00f1ero muerto en el frente de Arag\u00f3n\u201d, un texto que no figura en las primeras antolog\u00edas del poeta y que fue publicado en <em>Hora de Espa\u00f1a <\/em>(n\u00famero 9, septiembre de 1937), \u00f3rgano difusor de los intelectuales a favor del gobierno republicano<a id=\"_ftnref2\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>. Este poema est\u00e1 dedicado a un h\u00e9roe desconocido, Jos\u00e9 Bosch, joven anarquista y en aquel entonces amigo de Paz. Tal texto apareci\u00f3 posteriormente en la recopilaci\u00f3n <em>Poemas (1935-1975)<\/em> y en 2005 se vuelve a publicar en la reedici\u00f3n de la antolog\u00eda <em>Libertad bajo palabra (1937-1957)<\/em> con una extensa anecd\u00f3tica nota en la cual Paz dice:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abLo recojo ahora no porque haya cambiado de opini\u00f3n \u2013me sigue pareciendo tributario de una ret\u00f3rica que repruebo\u2013 sino por ser el doble testimonio de una convicci\u00f3n y una amistad. La convicci\u00f3n se llama Espa\u00f1a \u2013la leal, la popular; la amistad se llama Jos\u00e9 Bosch. (p. 357)\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta nota evidencia la evoluci\u00f3n de su pensamiento pol\u00edtico. De ser un poeta simpatizante de las causas de izquierdas pasa a ser uno de los cr\u00edticos m\u00e1s ac\u00e9rrimos de las revoluciones y gobiernos marxistas<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Asimismo, la nota se extiende en las vicisitudes de la relaci\u00f3n amistosa y militante que Paz tuvo con Bosch:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00abConoc\u00ed a Bosch en 1929, en la Escuela Secundaria N\u00famero 3, un colegio que se encontraba en las calles de Marsella, en la Colonia Ju\u00e1rez. (\u2026) Ten\u00eda unos diecisiete a\u00f1os. Su edad, su aplomo y su acento catal\u00e1n provocaban en nosotros una reacci\u00f3n ligeramente defensiva, mezcla de asombro y de irritaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Un d\u00eda, al salir de la clase, mi compa\u00f1ero me puso entre las manos un folleto y se alej\u00f3 de prisa. En la portada, con letras rojas, un nombre: Kropotkin. Lo le\u00ed esa misma ma\u00f1ana, en el tranv\u00eda, durante los cuarenta y cinco minutos del trayecto entre la estaci\u00f3n de la calle de N\u00e1poles y Mixcoac. Nos hicimos amigos. Me dio m\u00e1s folletos: Eliseo Reclus, Ferrer, Proudhon y otros. Yo le prestaba libros de literatura \u2013novelas, poes\u00eda\u2013 y unas cuantas obras de autores socialistas que hab\u00eda encontrado entre los libros de mi padre. Unos meses despu\u00e9s intentamos sublevar a nuestros compa\u00f1eros y los incitamos a que se declarasen en huelga. El director llam\u00f3 a la fuerza p\u00fablica, cerraron la escuela por dos d\u00edas y a nosotros nos llevaron los separos de la Inspecci\u00f3n de Polic\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Pasamos dos noches en una celda. Una ma\u00f1ana nos liberaron y un alto funcionario de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica nos cit\u00f3 en su despacho. Acudimos con temor. El funcionario nos recibi\u00f3 con un rega\u00f1o elocuente; nos amenaz\u00f3 con la expulsi\u00f3n de todos los colegios de la Rep\u00fablica e insinu\u00f3 que la suerte de Bosch pod\u00eda ser peor, ya que era extranjero (p. 357-358)\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La amistad descrita tiene a su vez un tono de complicidad. Es una complicidad pol\u00edtica que, como se puede ver en el poema, se convierte en un texto literario y una \u201cret\u00f3rica\u201d pol\u00edtica. M\u00e1s adelante, Paz cuenta en su nota que particip\u00f3, junto con su amigo Bosch, en la \u201cUni\u00f3n de Estudiantes Pro Obreros y Campesinos\u201d cuyos miembros se dedicaban a impartir clases nocturnas a trabajadores (\u201cartesanos, criadas, obreros sin trabajo y gente que acababa de llegar del campo para conseguir empleo\u201d). Paz relata, adem\u00e1s, c\u00f3mo Bosch polemizaba de manera impetuosa con los diferentes bandos ideol\u00f3gicos del r\u00e9gimen mexicano (los marxistas y los sinarquistas). Por entrometerse en asuntos pol\u00edticos nacionales, Bosch fue expulsado del pa\u00eds al aplic\u00e1rsele, debido a su condici\u00f3n de extranjero, el art\u00edculo 33 de la Constituci\u00f3n, adem\u00e1s de que para ese entonces tampoco era estudiante. Al estallar la guerra en Espa\u00f1a, se rumore\u00f3 que el amigo de Paz combat\u00eda con los milicianos de la Federaci\u00f3n Anarquista Ib\u00e9rica y, supuestamente, se encontr\u00f3 su nombre en una lista de ca\u00eddos. En 1937 Paz visit\u00f3 Espa\u00f1a y asisti\u00f3 a un evento p\u00fablico en apoyo a la rep\u00fablica que se llev\u00f3 a cabo en Barcelona y que fue organizada por la Sociedad de Amigos de M\u00e9xico (de cu\u00f1o republicana y catalana) la cual contrarrestaba, dice Paz, la influencia de las Sociedades de Amigos de la URSS (de cu\u00f1o comunista). &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tal evento, Paz ley\u00f3 el poema dedicado a Bosch, que a continuaci\u00f3n se reproduce enteramente:<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse has-text-align-center\">\tI\r\nHas muerto, camarada,\r\nen el ardiente amanecer del mundo.\r\n\t\t\r\nY brotan de tu muerte\r\ntu mirada, tu traje azul,\r\ntu rostro sorprendido en la p\u00f3lvora,\r\ntus manos, ya sin tacto.\r\n\r\nHas muerto. Irremediablemente.\r\nParada est\u00e1 tu voz, tu sangre en tierra.\r\n\u00bfQu\u00e9 tierra crecer\u00e1 que no te alce?\r\n\u00bfQu\u00e9 sangre correr\u00e1 que no te nombre?\r\n\u00bfQu\u00e9 palabra diremos que no diga\r\ntu nombre, tu silencio,\r\nel callado dolor de no tenerte?\r\n\r\nY alz\u00e1ndote,\r\nllor\u00e1ndote,\r\nnombr\u00e1ndote,\r\ndando voz a tu cuerpo desgarrado,\r\nlabios y libertad a tu silencio,\r\ncrecen dentro de m\u00ed,\r\nme lloran y me nombran\r\nfuriosamente me alzan,\r\notros cuerpos y nombres,\r\notros ojos de tierra sorprendida,\r\notros ojos de \u00e1rbol que pregunta\r\nII\r\nYo recuerdo tu voz. La luz del valle\r\nnos tocaba las sienes,\r\nhiri\u00e9ndonos espadas resplandores,\r\ntrocando en luces sombras,\r\npaso en danza, quietud en escultura\r\ny la violencia t\u00edmida del aire\r\nen cabelleras, nubes, torsos, nada.\r\nOlas de luz clar\u00edsimas, vac\u00edas,\r\nque nuestra sed quemaba, como vidrio,\r\nhundi\u00e9ndonos, sin voces, fuego puro,\r\nen lentos torbellinos resonantes.\r\n\r\nYo recuerdo tu voz, tu duro gesto,\r\nel adem\u00e1n severo de tus manos.\r\nTu voz, voz adversaria,\r\ntu palabra enemiga,\r\ntu pura voz de odio,\r\ntu frente generosa como un sol\r\ny tu amistad abierta como plaza\r\nde cipreses severos y agua joven.\r\n\r\nTu coraz\u00f3n, tu voz, tu pu\u00f1o vivo,\r\ndetenidos y rotos por la muerte.\r\nIII\r\nHas muerto, camarada,\r\nen el ardiente amanecer del mundo,\r\nHas muerto cuando apenas\r\ntu mundo, nuestro mundo, amanec\u00eda.\r\nLlevabas en los ojos, en el pecho,\r\ntras el gesto implacable de la boca, \r\nun claro sonre\u00edr, un ama pura.\n\r\n\rTe imagino, cercado por las balas,\r\npor la rabia y el odio pantanoso,\r\ncomo tenso rel\u00e1mpago ca\u00eddo,\r\ncomo la blanda presunci\u00f3n del agua,\r\nprisionera de rocas y negrura.\r\n\t\t\t\r\nTe imagino, tirado en lodazales,\r\nsin m\u00e1scara, sonriente,\r\ntocando, ya sin tacto,\r\nlas manos camaradas que so\u00f1abas.\r\n\r\nHas muerto entre los tuyos, por los tuyos (p. 158-160).\r\n\r\n<\/pre>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, Jos\u00e9 Bosch (el amigo, el camarada, el joven anarquista) realmente no muri\u00f3 en el frente de Arag\u00f3n. En la nota, relata Paz que, al terminar su lectura en voz alta, \u201ca la salida, en la puerta del auditorio, en la calle totalmente a obscuras \u2013por los bombardeos a\u00e9reos\u2013 vi caminar hacia m\u00ed un bulto negro que me dej\u00f3 un papel entre las manos y sali\u00f3 corriendo. Lo le\u00ed al llegar a mi hotel. Eran unas l\u00edneas garrapateadas por Bosch: quer\u00eda verme para hablar a solas \u2013subrayaba <em>a solas<\/em>\u2013 y me ped\u00eda que lo viese al d\u00eda siguiente, en tal lugar y a tal hora. Me suplicaba reserva absoluta y me recomendaba que destruyese mi mensaje\u201d (p. 362). La muerte de Bosch result\u00f3 ser un mero bulo, toda una serie de circunstancias sospechosas, considerando el ambiente \u00e1lgido de la guerra, la polarizaci\u00f3n y una oleada de desinformaci\u00f3n. As\u00ed como el primer encuentro entre Paz y Bosch en M\u00e9xico, este otro encuentro en Barcelona fue intempestivo. Y a\u00fan m\u00e1s, algo dram\u00e1tico y con susceptibilidades en extremo ideologizadas, pues Bosch, no sin algo de atropellamiento en su discurso (relata Paz), afirmaba tajantemente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab<em>Ya s\u00e9 que t\u00fa y mis amigos mexicanos han cre\u00eddo en las mentiras de ellos. No somos agente de Franco. Fuera de Espa\u00f1a no se sabe nada de lo que ha pasado y sigue pasando aqu\u00ed. Os han enga\u00f1ado, se burlan de vosotros. Nuestro levantamiento era justo\u2026 un acto de autodefensa. Era la revoluci\u00f3n. Ellos han aplastado a la revoluci\u00f3n y asesinan a los revolucionarios. Son como los otros. Los otros nos han vendido a Mussolini y ellos a Stalin. \u00bfLas democracias? Son las alcahuetas de Stalin. Ellos dicen que primero hay que ganar la revoluci\u00f3n. Pero estamos perdiendo la guerra porque hemos pedido la revoluci\u00f3n. Ellos le est\u00e1n abriendo las puertas a Franco\u2026 que los matar\u00e1 y nos matar\u00e1 a nosotros (p. 363)\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estatus de Bosch no era ya el de alguien perteneciente a una lista de ca\u00eddos, sino el de un inc\u00f3gnito total. No hab\u00eda muerto como m\u00e1rtir, pero viv\u00eda con miedo de ser asesinado en su eterna persecuci\u00f3n. Ac\u00e9rrimo enemigo de los autoritarismos, radical a grados casi patol\u00f3gicos, dice Paz sent\u00eda \u201cque no hablaba conmigo sino con sus fantasmas\u201d (364). Despu\u00e9s de tal encuentro, Bosch qued\u00f3 en llamar a Paz al otro d\u00eda durante la ma\u00f1ana, pero jam\u00e1s hubo tal llamada ni se volvieron a ver. Como corolario de esta iron\u00eda, y seg\u00fan investigaciones de \u00c1ngel Gilberto Adame (2017), Jos\u00e9 Bosch (o Jos\u00e9 Juan Bosch y Fontser\u00e8, el cual era su nombre completo) se molest\u00f3 por el hecho de que Paz relat\u00f3 su experiencia amistosa en los a\u00f1os treinta y lleg\u00f3 a afirmar: \u201cNada de amistad con Octavio Paz. Al contrario\u201d. Asimismo, el investigador \u00c1ngel Gilberto se\u00f1ala que Bosch lleg\u00f3 a acusar a Paz de ser un delator del gobierno. Despu\u00e9s de sobrevivir al franquismo y de haber viajado por Europa, Bosch muri\u00f3 el 8 de noviembre de 1998 en el hospital geri\u00e1trico de Palafolls y fue enterrado en el cementerio de Montjuic, en Barcelona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0M\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica, y m\u00e1s all\u00e1 de las ideolog\u00edas en pugna, e incluso m\u00e1s all\u00e1 de una amistad truncada o confundida por el encono circunstancial (Paz, Bosch, el comunismo, el anarquismo, etc\u00e9tera), el poema es una \u201ctoma de conciencia\u201d del momento hist\u00f3rico, una preocupaci\u00f3n concreta que, en tanto que tal, no escamotea la problem\u00e1tica que le es actual: el tema de la algidez de la guerra cuyas formulaciones simb\u00f3licamente transparentadas despliegan a su vez la noci\u00f3n de solidaridad, de esp\u00edritu de lucha, de hero\u00edsmo. El poema revela, pues, un momento hist\u00f3rico a la vez que una figura est\u00e9tica. Al realizar una idealizaci\u00f3n del t\u00fa, el lirismo del yo no es un acto de mero solipsismo verbal, sino de llana identificaci\u00f3n con el <em>otro<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, en la convergencia de estilizaci\u00f3n y de lo que se podr\u00eda llamar como \u201ccontenido manifiesto\u201d, se halla este poema que, debido a su tono solemne, desemboca en una serie de im\u00e1genes que responden a una visi\u00f3n no disruptiva sino arm\u00f3nica. El artepurismo como realizaci\u00f3n est\u00e9tica no logra por ser un arte completo, pues deviene vacuo, como se puede observar en las vanguardias; el discurso de una poes\u00eda comprometida totalmente con la historia y sus referentes circunstanciales tampoco cumple su funci\u00f3n l\u00edrica, pues el arte se vuelve propaganda, como se observa en la poes\u00eda panfletaria. La tradici\u00f3n moderna de la ruptura (o la antihistoria) de la que habla Paz configura un ritmo, es decir, una serie vaivenes a partir de los cuales la poes\u00eda puede transcender la historia, aunque la historia tenga otros hechos y datos, como la guerra. \u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fdo. Luis Alberto L\u00f3pez Soto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Luis Alberto L\u00f3pez Soto es licenciado en Literaturas Hisp\u00e1nicas, maestro en Literatura Hispanoamericana y doctor en Humanidades. Actualmente es profesor-investigador del Departamento de Letras y Ling\u00fc\u00edstica de la Universidad de Sonora y miembro del Sistema Nacional de Investigadores de Conahcyt.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adame, \u00c1ngel Gilberto (2015), <em>Octavio Paz. El misterio de la vocaci\u00f3n<\/em>. M\u00e9xico DF: Aguilar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c<a href=\"https:\/\/confabulario.eluniversal.com.mx\/jose-bosch-el-companero-de-octavio-paz-que-no-murio-en-el-frente\/\">Jos\u00e9 Bosch, el compa\u00f1ero de Octavio Paz que no muri\u00f3 en el frente<\/a>\u201d <em>Confabulario<\/em>, 5 de agosto de 2017.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muller-Bergh, Klaus. \u201cLa poes\u00eda d e Octavio Paz en los a\u00f1os treinta\u201d. <em>Revista Iberoamericana<\/em>,vol37, 1971, pp. 117-133.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Paz, Octavio. (1985), <em>Los hijos del limo<\/em>. Barcelona: Seix-Barral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(1957), <em>El arco y la lira<\/em>. M\u00e9xico DF: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.(2005), <em>Libertad bajo palabra (1837-1957)<\/em>. Edici\u00f3n de Enrico Mario Sant\u00ed. Madrid: C\u00e1tedra.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Al respecto de esta serie de vaivenes se tiene que Paz perteneci\u00f3 (junto a Efra\u00edn Huerta, Rafael Solana y Alberto Quintero \u00c1lvarez) a la denominada generaci\u00f3n Taller, la cual representa una generaci\u00f3n literaria con tintes sociales a la manera de la \u201cpoes\u00eda comprometida\u201d, que supon\u00eda una est\u00e9tica menos autorreferencial, pues se intentaba vehicular en este ciertos temas de car\u00e1cter revolucionario bajo la consigna del compromiso ideol\u00f3gico: la causa socialista en boga en el periodo de los a\u00f1os treinta, l\u00e9ase el realismo socialista sovi\u00e9tico (con el cual Paz nunca comulg\u00f3) o el movimiento po\u00e9tico que explor\u00f3 la Guerra Civil Espa\u00f1ola al que mismo Paz, en cierta manera, contribuy\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Tambi\u00e9n fue publicado en <em>Mediod\u00eda<\/em> (La Habana, vol. 2, n\u00fam. 4, 27 de septiembre de 1937, p. 13) y en <em>Bajo tu clara sombra y otros poemas sobre Espa\u00f1a<\/em> (1937). Paz lo excluy\u00f3 de las dem\u00e1s antolog\u00edas hasta que lo incluy\u00f3 en la cuarta edici\u00f3n de <em>Libertad bajo palabra<\/em> a la cual agreg\u00f3 una nota cuyos fragmentos aqu\u00ed se citan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Al respecto, v\u00e9ase: Grenier, Ivon, \u201cEl liberalismo esc\u00e9ptico de Octavio Paz: una mirada a la<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">modernidad pol\u00edtica\u201d <em>Anuario 1<\/em>, 1999, pp. 65-86, M\u00e9xico D.F.: Fundaci\u00f3n Octavio Paz. Rodr\u00edguez Ledezma, Xavier. <em>El pensamiento pol\u00edtico de Octavio Paz. Las trampas de la ideolog\u00eda<\/em>. M\u00e9xico D.F.: UNAM, 1996.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El arte ha sido a lo largo de la historia una manifestaci\u00f3n, no solo de un sentimiento o<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13591,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[118],"tags":[],"class_list":["post-13588","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Octavio Paz: artepurismo e historia - REVISTA CULTURAL<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/?p=13588\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta 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