{"id":12607,"date":"2023-12-27T10:08:00","date_gmt":"2023-12-27T10:08:00","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/?p=12607"},"modified":"2023-12-18T18:10:26","modified_gmt":"2023-12-18T18:10:26","slug":"adolfo-caceres-en-fin-mi-querido-hermano-del-alma-por-javier-claure-c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaliterariaelgatonegro.com\/?p=12607","title":{"rendered":"Adolfo C\u00e1ceres: \u00abEn fin, mi querido hermano del alma\u00bb por Javier Claure C."},"content":{"rendered":"\n<p>El fallecimiento, en la ciudad de Cochabamba (Bolivia), del renombrado escritor y cr\u00edtico literario orure\u00f1o, Adolfo C\u00e1ceres Romero, a la edad de 86 a\u00f1os, ha sumido en luto a la comunidad literaria boliviana. Sus libros han explorado diversas tem\u00e1ticas, dejando as\u00ed indelebles surcos en el \u00e1mbito de las letras bolivianas. El viernes 8 de este mes, exactamente a las 23:39 de la noche, envi\u00e9 un mensaje a la escritora cochabambina Gaby Vallejo Canedo. Su respuesta inmediata fue la siguiente: \u201cLlegas en un d\u00eda infausto para la literatura boliviana. Ha muerto Adolfo C\u00e1ceres Romero\u201d. Apenas le\u00ed la nota, un suspiro de tristeza se propag\u00f3 hasta lo m\u00e1s profundo de mi coraz\u00f3n. Hab\u00eda le\u00eddo algunos cuentos de este ilustre escritor, como por ejemplo \u00abLos \u00e1ngeles del espejo\u00bb publicado en la Enciclopedia Boliviana, los mejores cuentos bolivianos del siglo XX, por Ricardo Pastor Poppe. O su c\u00e9lebre cuento&nbsp; \u00abLa emboscada\u00bb Premio Nacional de Cuento de la Universidad T\u00e9cnica de Oruro en 1967.<\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o 2004 viaj\u00e9 a Bolivia para presentar mi primer poemario \u00abPre\u00e1mbulos y ausencias\u00bb. En Cochabamba, la presentaci\u00f3n se llev\u00f3 a cabo en la Casa del Poeta. Ah\u00ed conoc\u00ed a Adolfo C\u00e1ceres Romero. Nos dimos un apret\u00f3n de manos y conversamos un momento, me acuerdo bien. Luego nos encontramos un par de veces. Me cont\u00f3, entre muchas otras cosas, que naci\u00f3 en Oruro, pero se hab\u00eda trasladado a Cochabamba para estudiar medicina, como quer\u00edan sus padres. Sin embargo, su vocaci\u00f3n f\u00e9rrea y apasionada por las letras, lo llev\u00f3 a estudiar en la Universidad Normal Cat\u00f3lica Boliviana. Y trabaj\u00f3 como profesor de literatura y gram\u00e1tica espa\u00f1ola.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde viaj\u00e9 nuevamente a Bolivia. Estando en Cochabamba lo llam\u00e9 por tel\u00e9fono, se alegr\u00f3 bastante. Nos dimos cita en una cafeter\u00eda donde frecuentan escritores, poetas y artistas, en la Plaza 14 de Septiembre, cerca de la&nbsp; catedral. Cuando llegu\u00e9 al lugar ya estaba sentado tomando un caf\u00e9. Me acerqu\u00e9 y nos dimos un fuerte abrazo y, entre palabra y palabra, me dec\u00eda: \u201cQu\u00e9 alegr\u00eda verte, eres como mi hijo\u201d. Me ped\u00ed un caf\u00e9 y dale con la charla. El mismo a\u00f1o present\u00f3 su libro \u00abOctubre negro\u00bb en la ciudad de Oruro. Tambi\u00e9n estuve all\u00ed presente. Al final de la presentaci\u00f3n me regal\u00f3 su libro con una hermosa dedicatoria. Despu\u00e9s de unas semanas volv\u00ed a Cochabamba, otra vez nos dimos cita en nuestra cafeter\u00eda preferida. Siempre charlando de literatura, de poes\u00eda, me daba consejos sobre libros, me contaba algunas an\u00e9cdotas, etc. Una semana antes de salir de Bolivia me invit\u00f3 a su casa. Me habl\u00f3 de su obra. En ese entonces estaba escribiendo una nueva versi\u00f3n de una Enciclopedia de escritores bolivianos. Adem\u00e1s, me coment\u00f3 que ten\u00eda en mente escribir una Enciclopedia con escritores y poetas bolivianos que viven en el extranjero. Te voy a incluir, me dijo con afecto. Aquel d\u00eda me obsequi\u00f3 su libro \u00abLa saga del esclavo\u00bb, igualmente con una linda dedicatoria. A partir de esos encuentros naci\u00f3 una bella amistad entre Adolfo C\u00e1ceres y mi persona. Le llamaba por tel\u00e9fono de vez en cuando, pero sobre todo nuestra comunicaci\u00f3n era por correo electr\u00f3nico. El a\u00f1o 2013 le llam\u00e9 para preguntarle si pod\u00eda escribir el pr\u00f3logo de mi poemario \u00abR\u00e9quiem por un mundo desfallecido\u00bb. \u201cCon todo gusto hijo m\u00edo\u201d fue su respuesta. Entonces le envi\u00e9 el manuscrito de mi poemario. Me dio algunos valiosos consejos y sugerencias. A decir verdad, para mi es un enorme orgullo tener esas magn\u00edficas palabras, en mi libro, que salieron del pu\u00f1o de Adolfo C\u00e1cereas Romero.<br>Y a finales del a\u00f1o 2014 le hice una extensa entrevista.<br><br>En este contexto quiero transcribir algunos mensajes de nuestra comunicaci\u00f3n por correo electr\u00f3nico.<\/p>\n\n\n\n<p>30 de octubre 2017<br>Me envi\u00f3 su novela \u00abLa divisi\u00f3n errante, 1879-1880\u00bb.<br>Te adjunto lo prometido, mi querido Javier. Recibe un&nbsp; fuerte abrazo de tu paisano y amigo.<br>Adolfo.<\/p>\n\n\n\n<p>3 de septiembre 2018<br>Le envi\u00e9 mi poemario in\u00e9dito para que me hiciera una cr\u00edtica. Su respuesta el la siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>Mi siempre recordado y apreciado Javier:<br>\u00bfSabes de qu\u00e9 semilla est\u00e1 hecha nuestra amistad? Semilla de kirkincho, mi querido Javier.<br>Gracias por tenerme siempre presente; mientras no me olvides, seguiremos siempre juntos, a pesar de la distancia. Te recuerdo en el caf\u00e9, detr\u00e1s de la catedral de Cochabamba. Fue la primera vez que te vi; desde entonces, te veo en cada verso que labras. Ahora me pides que sea tu cr\u00edtico. Antes perm\u00edteme darte algunos consejos. Empec\u00e9 a leer tus poemas. Son hermosos, pero no te copies, hermano. Ren\u00f3vate. Lee y sue\u00f1a con las palabras de tus modelos. Todav\u00eda sigues escribiendo en la misma l\u00ednea de descargo social. Benedetti supo renovarse en cada uno de sus libros. Lo primordial para un poeta es ser menos expositivo. Borges te dice: \u00abEl arte sucede cada vez que leemos un poema\u00bb (&#8230;) \u00abEntonces llega el lector adecuado y las palabras &#8211;o, mejor, la poes\u00eda que ocultan las palabras, pues las palabras solas son meros s\u00edmbolos&#8211; surgen a la vida y asistimos a una resurrecci\u00f3n del mundo.\u00bb&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Como ver\u00e1s, una cr\u00edtica analiza tanto las virtudes como los defectos de una obra. Sin m\u00e1s por el momento, te abraza tu amigo de siempre.<br>Adolfo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el tiempo de la pandemia. 17 de abril 2020<\/p>\n\n\n\n<p>Querido Javier:&nbsp;<br>No s\u00e9 si has le\u00eddo \u00abEncerrados con un solo juguete\u00bb del novelista espa\u00f1ol Juan Mars\u00e9, pero la verdad es que nos hallamos en esa situaci\u00f3n, encerrados por un virus letal, \u00fanico en la historia de nuestro planeta.&nbsp;As\u00ed que&nbsp; saqu\u00e9mosle algo positivo de esta pandemia. Te aconsejo que pongas todo tu empe\u00f1o en componer poemas, pues tu talento da para darnos muchas satisfacciones. Desde luego que no es una tarea f\u00e1cil; sobre todo en la poes\u00eda social, que caracteriza tu estilo. En fin, mi querido hermano del alma, tienes bastante para pasar ocupado estos d\u00edas. Te abraza tu paisano.<br>Adolfo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez me pidi\u00f3 que escribiera un texto para la tapa de uno de sus libros. Al mismo tiempo le envi\u00e9 unas fotos que le hab\u00eda sacado en Bolivia.<br>Su respuesta: 18 de julio 2020, 03:21<br>Gracias mi querido Javier por tu texto para la contratapa de mi libro. Lo enviar\u00e9 a Kipus ahora mismo. Tambi\u00e9n te agradezco por las fotos que son un valioso recuerdo para toda la vida. Tu amigo y paisano.<br>Adolfo.<\/p>\n\n\n\n<p>El siguiente pr\u00f3logo pertenece a mi poemario \u00abR\u00e9quiem por un mundo desfallecido\u00bb que se public\u00f3 en Estocolmo en 2014.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><br>Para romper el silencio&#8230;<\/strong><br>Por Adolfo C\u00e1ceres Romero.<\/p>\n\n\n\n<p>Van estas palabras, porque no siempre se lee poemas de alguien que sue\u00f1a tener el universo en las manos y nos entrega -por tercera vez- su voz, su reclamo por la vida; nos dice lo que es y lo que siente; luego, forzado a confesarse afirma: \u201cYo no soy de medias tintas\u201d, para recordarnos el momento que fue compartido con los de su generaci\u00f3n y con los gemidos de su madre, all\u00e1, en su natal Oruro, ese crudo invierno de junio, cuando en los patios y en las calles hab\u00edan calentado la noche anterior con fogatas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cR\u00e9quiem por un mundo desfallecido\u201d viene despu\u00e9s de \u201cPre\u00e1mbulos y ausencias\u201d, poemario publicado en Oruro, el 2004, y luego \u201cExtra\u00f1o oficio\u201d, el 2010, en Estocolmo, donde todav\u00eda reside el poeta. Aqu\u00ed no vamos a entretenernos con sus fantasmas; pero s\u00ed descubrir lo que nos ofrece, como prolongaci\u00f3n de su oficio; desde luego, pr\u00e1cticamente no hay nada que explicar en los 22 poemas de este libro, pero s\u00ed mucho que sentir. Ley\u00e9ndolo nos damos cuenta de que algunas ausencias se hacen fruct\u00edferas, aunque para ello se debe llenar ese vac\u00edo cantando penas y alegr\u00edas. Son sentires que sobrevuelan el mundo desde una ventana con alas de golondrina, en el d\u00eda y, de b\u00faho, por la noche. C\u00f3mo pesa la vida en la distancia, pues, de cualquier modo, los retazos con que el poeta compone su trayecto, mostr\u00e1ndonos sus escenarios, son suficiente motivo para animarnos a seguir sus recuerdos.<\/p>\n\n\n\n<p>Claure Covarrubias se muestra como un poeta lim\u00edtrofe entre la l\u00f3gica y el ensue\u00f1o; entonces, es l\u00f3gico, sobre todo cuando razona sentencioso sobre lo finito e infinito; su ensue\u00f1o, en cambio, es reminiscente de su andar, al descubrir, el desconcierto de saber que el hambre y la miseria contin\u00faan en las calles y no solo del \u00c1frica, donde se aventur\u00f3 a mirar la vida profunda; entonces, tambi\u00e9n sinti\u00f3 cu\u00e1nto le duele la historia de su pa\u00eds, consol\u00e1ndose con el recuerdo de los h\u00e9roes que dejaron huella, como: Eduardo Abaroa y Genoveva R\u00edos; y as\u00ed va m\u00e1s all\u00e1 o, si se quiere, se sit\u00faa en el fondo de una llaga que no puede cicatrizar, mientras Palestina contin\u00fae crucificada.<\/p>\n\n\n\n<p>Analizando los versos de este poeta, comprendemos por qu\u00e9, un singular creador como Borges, conceb\u00eda la literatura como: \u201cun arte donde la mayor intensidad se alcanza con la menor cantidad posible de recursos\u201d. Claure no es ret\u00f3rico; al contrario, es directo y sensible en el entretejido de sus versos; de ah\u00ed que su palabra -labrada con el llanto de las palliris (*) o la sonrisa del T\u00edo de la mina- nos brota, confesional y en\u00e9rgica, para concluir con su \u201cAdi\u00f3s\u201d, que seguros estamos no ser\u00e1 definitivo, siempre que podamos leerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>* El apelativo de palliri viene de la palabra quechua \u201cpallar\u201d que significa recolectar. La palliri es generalmente una mujer que escoge a martillazos, el mineral de las rocas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta siempre querido amigo Adolfo. Gloria y paz en tu tumba.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fallecimiento, en la ciudad de Cochabamba (Bolivia), del renombrado escritor y cr\u00edtico literario orure\u00f1o, Adolfo C\u00e1ceres Romero,<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12609,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[118],"tags":[],"class_list":["post-12607","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Adolfo C\u00e1ceres: \u00abEn fin, mi querido hermano del alma\u00bb por Javier Claure C. - REVISTA CULTURAL<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" 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