La Inquieta Compañía recupera esta dramedia musical de Manu Imízcoz. Un encuentro cabaretero entre la libertad, la identidad y la necesidad de ser uno mismo. El estreno será el 1 de octubre en los Teatros Luchana
Las cosas por su nombre, la dramedia musical escrita y dirigida por Manu Imízcoz, llega a los Teatros Luchana el próximo 1 de octubre. Producida por La Inquieta Compañía, la obra reúne sobre el escenario a dos personajes, Marga y Antonio, encerrados en un camerino durante la que podría ser su última noche, en un futuro cercano donde ser diferente tiene consecuencias.
Estamos en una España marcada por la llamada Reforma del 27, con la que hombres y mujeres están sujetos a una nueva normativa de comportamiento; cualquier rasgo que no corresponda con el sexo natal puede ser penalizado. Marga es una descarada cabaretista, alejada de cualquier manual de conducta. Antonio, en cambio, ha sucumbido a las leyes impuestas por un régimen que vigila hasta la forma de ser.
Desde un club clandestino, la pareja de actores Carlos Liberto y José Miguel Blanco utiliza el humor y las canciones para hablar de identidad, miedo, libertad y aceptación, con una estética atemporal, creada a partir del trabajo de vestuario de Paloma Sacaluga y del maquillaje y peluquería de Ainhoa Diaz. Con adaptación musical de Pepe Alacid, con laque sehomenajea clásicos del folclore y pop español, Mecano, Isabel Pantoja, Marisol y Azúcar Moreno ponen banda sonora a este particular encuentro entre dos personas que, aunque están en lados distintos del conflicto, comparten el miedo a desaparecer.
Manu Imízcoz firma el texto y la dirección de una propuesta nacida del cruce entre teatro, comedia y música. “Este espectáculo parte de una experiencia de rechazo y reconstrucción personal para convertirla en un encuentro escénico crudo, honesto y, sobre todo, vivo. Un lugar donde dos personas muy distintas pueden dejar de esconderse y donde una canción puede convertirse, por qué no, en una pequeña revolución”, comenta el creador.
La obra plantea un choque entre lo impuesto, lo aprendido y esa incómoda pulsión interna que empuja a romper con todo para poder dejarse ser. Marga y Antonio tendrán que mirarse a los ojos y decidir qué queda de la persona cuando toca esconder al personaje. Y, de paso, descubrir si dar un nombre a las cosas sirve para encerrarlas… o para liberarlas. Un montaje para reír, incomodarse un poco y, sobre todo, reivindicar algo básico: el derecho a ser quien uno es.
Las cosas por su nombre se representó en la extinta sala Nueve Norte, donde estuvo durante 5 meses colgando el cartel de localidades agotadas. Ahora llega en una versión renovada, con texto ampliado, incorporación de nuevas escenas y personajes y con mayor profundidad en su carácter musical y versiones de canciones populares. Se estrenará el 1 de octubre en los Teatros Luchana y podrá verse todos los jueves a las 20 h hasta el 5 de noviembre.
En un momento en el que ser uno mismo se ha convertido en una actividad de riesgo, aquí nadie viene a comportarse como se espera.
En un futuro cercano, hombres y mujeres quedan sujetos a una nueva normativa de comportamiento socio-conductual establecida durante la Reforma del 27. En esta nueva etapa dictatorial, cualquier atisbo de carácter no correspondiente a tu sexo natal, es penalizado y sancionado gravemente. Marga, una cabaretista de edad incierta y muy alejada de los cánones de conducta, y Antonio, un hombre que ha sucumbido a las leyes impuestas en el exterior y que trabaja como reclutador en el club clandestino donde se esconden, pasan juntos la que, quizá, sea su última noche. Encerrados en el camerino de Marga y acompañados por algunas versiones musicales imprescindibles en la vida de ella debaten y cuestionan su papel en este conflicto y las distintas formas de vivir su identidad.
